Canadá alista aranceles contra Estados Unidos tras ruptura de negociaciones
El gobierno canadiense prepara medidas de represalia comercial ante la negativa de Washington de retomar las rondas de negociación económica.

El gobierno de Canadá anunció este domingo su disposición para implementar aranceles de represalia contra productos provenientes de Estados Unidos. Esta decisión surge tras la confirmación de las autoridades de Washington sobre la cancelación definitiva de nuevas rondas de negociación comercial, cerrando la puerta a un acuerdo inmediato para destrabar los conflictos arancelarios vigentes entre ambas naciones norteamericanas.
Mark Carney, figura clave en la estrategia económica canadiense, señaló que Ottawa no tiene otra alternativa que proteger su planta productiva ante las restricciones impuestas por la administración estadounidense. La medida busca equilibrar el impacto que las barreras comerciales han generado en diversos sectores industriales, siguiendo una tendencia observada recientemente en otros países de la región, como las acciones correctivas emprendidas por Brasil tras enfrentar presiones externas similares.
El anuncio ha generado incertidumbre en los mercados internacionales, preocupados por la escalada en las tensiones comerciales entre los socios del T-MEC. Analistas económicos advierten que la falta de diálogo directo entre los equipos negociadores complica la estabilidad de las cadenas de suministro regionales, afectando la competitividad de las empresas que operan en el bloque comercial de América del Norte.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México mantiene un monitoreo constante sobre la situación, ante el posible efecto dominó que estas tensiones puedan generar en la economía mexicana. El gobierno federal ha reiterado su compromiso con la defensa de los intereses nacionales y la preservación de los mecanismos de resolución de controversias establecidos en los tratados comerciales actuales.
La postura de Washington, al descartar nuevas rondas de negociación, marca un punto de inflexión en la política comercial de la región. Mientras tanto, las autoridades canadienses han comenzado a definir la lista de bienes que serían objeto de los nuevos gravámenes, con el objetivo de presionar a la contraparte para retomar una mesa de diálogo que permita evitar una guerra comercial prolongada.


