Registro obligatorio de celulares en México muestra mayor aceptación tras nueve meses
A nueve meses de la implementación del padrón nacional de telefonía, la resistencia ciudadana ha disminuido significativamente ante la normalización del trámite.

A nueve meses de la entrada en vigor del registro obligatorio de usuarios de telefonía móvil en México, la reticencia inicial de la población ha mostrado una tendencia a la baja. Lo que comenzó como un proceso marcado por la desconfianza ciudadana y fallas técnicas en los sistemas de captura de datos, hoy se consolida como un trámite rutinario para la gran mayoría de los usuarios de servicios de telecomunicaciones en el país.
Durante los primeros meses posteriores a la reforma impulsada por las autoridades federales, miles de ciudadanos manifestaron preocupaciones legítimas sobre la protección de sus datos personales y la seguridad de la información biométrica entregada. En diversas entidades federativas, asociaciones civiles y usuarios particulares interpusieron recursos legales para evitar la entrega de sus credenciales, argumentando riesgos ante posibles vulneraciones de seguridad de la base de datos centralizada.
Sin embargo, conforme el plazo para la regularización de las líneas telefónicas se ha cumplido y las sanciones administrativas por falta de registro se hicieron efectivas, la curva de resistencia ha caído drásticamente. Las empresas concesionarias de telefonía han reportado que la mayoría de los usuarios ha completado su proceso de validación para evitar la suspensión de sus servicios, facilitando así la integración de sus números a la plataforma gestionada bajo la supervisión de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Expertos en ciberseguridad señalan que, aunque la preocupación por la privacidad persiste en sectores específicos de la sociedad, la necesidad de mantener conectividad digital ha prevalecido sobre el escepticismo. La normalización del registro ha sido impulsada también por campañas informativas que buscan aclarar el uso de los datos recolectados, enfatizando que la información se encuentra bajo protocolos de resguardo conforme a las leyes vigentes de protección de datos personales.
A pesar de este avance, el Poder Judicial mantiene bajo análisis diversos expedientes relacionados con la constitucionalidad de la recolección de datos biométricos. Mientras tanto, las autoridades continúan trabajando en la optimización de los sistemas informáticos para garantizar que el registro funcione con la agilidad requerida, evitando los contratiempos operativos que caracterizaron el lanzamiento de esta medida a nivel nacional.


